»Yo, Yákov Saúlovich Agránov, delegado de la Vecheká, con la ayuda del ciudadano Tagántsev me comprometo a poner fin con prontitud a la instrucción sumarial y, una vez concluida la misma, hacer que el sumario sea visto en juicio público . . . Doy mi palabra de que ninguno de los acusados será condenado a la pena suprema».
Resultado del caso Tagántsev: 87 personas fusiladas por la Cheká.
Así salía el sol de nuestra libertad. Así fue creciendo, traviesa y bien cebada nuestra Ley, hija de Octubre.
Pero hoy ya lo hemos olvidado todo por completo.
9. La adolescencia de la ley
Nuestro esbozo se ha alargado demasiado. Y sin embargo puede decirse que ni siquiera hemos empezado. Los procesos más importantes y célebres están aún por llegar. Pero ya han empezado a perfilarse unas lineas maestras.
Nuestra ley aún es joven, está en edad de pertenecer a la Organización Juvenil de Pioneros.* Sigamos sus pasos.
Empecemos por mencionar un proceso hace tiempo olvidado, y ni siquiera tuvo carácter político,
el
proceso contra la Glavtop(Mando supremo de Combustibles) en mayo de 1921, que afectó a ingenieros, o
Había terminado el más cruel de los cuatro inviernos de la guerra civil, ya no quedaba combustible alguno, los trenes quedaban detenidos entre estaciones y sobre las ciudades se cernían el frío, el hambre y una oleada de huelgas en las fabricas (huelgas ahora borradas de la Historia). Y la célebre pregunta: ¿quién tiene la culpa? [191]
Bueno, por descontado, no la tenía la Dirección General. ¡Ni siquiera los dirigentes locales! Esto era lo importante. ¡Mientras que «los camaradas con frecuencia procedentes de otras actividades» (es decir: los dirigentes comunistas) no tenían una idea exacta de cuál era su cometido, a los especialistas se les exigía en cambio que «abordaran correctamente la cuestión»!
[192]
00En suma: «La culpa no es de los altos cargos... sino de quienes calculan, recalculan y establecen el plan» (cómo alimentar y dar calor a la gente cuando sobre el papel no hay más que ceros). ¡El culpable no era el que
¡Los especialistas tienen la culpa de todo! Pero el Tribunal Proletario se muestra clemente con ellos y las sentencias son benignas. Naturalmente, a los proletarios les queda en el pecho cierto rencor contra esos malditos especialistas, pero no se puede prescindir de ellos, todo se iría abajo. Por tanto, el Tribunal no los acosa. Krylenko llega incluso a decir que desde 1920 «no puede hablarse de sabotaje». Los
Así pues, a comienzos del periodo de reconstrucción se observa una sorprendente condescendencia con los ingenieros.
El año 1922, el primer año de paz, fue pródigo en procesos judiciales públicos, tanto que vamos a dedicar este capítulo casi por entero a este único año. (Ello puede sorprender a más de uno: ¿Por qué esta animación en los tribunales justo después de la guerra? Pero es que también en 1945 y 1948 iba a resurgir de manera extraordinaria la actividad del Dragón. ¿Se trata quizá de una ley natural?)
Aunque, en diciembre de 1921, el IX Congreso de los Soviets dispuso «limitar las competencias de la Cheká»
[193]
01—y
atenor de este proyecto redujo sus atribuciones y pasó a llamarse GPU—, en octubre de 1922 fueron ampliados de nuevo los derechos de la GPU, y en diciembre, Dzerzhinski declaraba a un reportero de
A comienzos de aquel año, no debemos pasar por alto: