-Déjelo -le dice el jefe de estación, frunciendo el ceño y tirándole a Podtiaguin de la manga.

Podtiaguin se encoge de hombros y camina lentamente detrás del jefe.

-¿De qué sirve el ser complaciente? -añade con perplejidad-. Sólo para que el viajero se tranquilice le he llamado al jefe, y en lugar de agradecérmelo me regaña.

Otra estación. Parada de diez minutos.

Podtiaguin se va a la cantina a tomar un vaso de agua de Seltz. Se le acercan dos caballeros de uniforme y le dicen:

-¡Oiga usted, jefe del tren! Su proceder con el pasajero enfermo indigna a todos los que lo hemos presenciado. Yo soy ingeniero y este señor es coronel; le declaro que si no presenta usted sus excusas, formularemos una queja contra usted a su jefe de línea, que es conocido nuestro.

-¡Pero, caballeros, es que yo…, es que él!.

-No queremos explicaciones; le advertimos que si no presenta usted sus excusas, tomaremos al enfermo bajo nuestra protección.

-¡Está bien!… Perfectamente… le daré mis excusas…, si ustedes lo desean.

Media hora más tarde, Podtiaguin prepara su frase de excusas para contentar al pasajero y no rebajar demasiado su dignidad. Hele aquí de nuevo en el coche de segunda.

-¡Caballero! -le dice-. ¡Caballero, escúcheme!

El enfermo se estremece y salta.

-¿Qué?

-Es que yo quiero…, ¿cómo decirlo?…, ¿cómo explicarle?… No se ofenda usted…

-¡Ah!… ¡Agua!… -grita el enfermo, llevándose la mano al corazón-. He tomado el tercer polvo de morfina…, me dormía, y otra vez… Dios mío, ¿cuándo se acabará esta tortura?

-Pero es que yo…; dispénseme…

Basta…; hágame bajar en la primera estación… No puedo soportarlo más… Me… muero…

-¡Esto es abominable -exclaman voces desde el público-; váyase de aquí! ¡Tendrá usted que responder de sus insolencias! ¡Váyase usted!

Podtiaguin suspira hondamente y se marcha del vagón. En el coche de los empleados siéntase rendido al lado de la mesa y prorrumpe en quejas.

-¡Qué público! ¡Sea usted complaciente, conténtelos! ¿Cómo podrá uno trabajar? Así sucede que uno lo abandona todo y se entrega a la bebida… Cuando uno no hace nada, enójanse con él; si trabaja, igualmente se enfadan con él… Beberé una copita…

Podtiaguin absorbe de un golpe media botella de vodka, y no reflexiona ya más ni en el trabajo, ni en su obligación, ni en la honradez.

FIN Notas

1. Proverbio ruso.

2. Bebida refrescante, hecha con agua, en la que se pone a fermentar pan de centeno.

3. Diminutivo de Piotor. (Pedro).

4. Casas veraniegas de madera, que se construyeron de ordinario en las cercanías de las ciudades.

5. Una hectárea y 9.250 metros cuadrados.

6. Propietario de datcha…

7. Aire caucasiano.

8. Sopa fría, hecha con pescado, carne y legumbres.

9. Diminutivo de Esteban.

10. Especie de tortas de Carnaval.

11. Los devotos juzgan que el azúcar no es plato de vigilia. De ahí que se aconseja a la comadrona que aproveche la ocasión.

12. Es costumbre, la víspera de la Cuaresma, que la gente se pida recíprocamente perdón.

[1] Proverbio ruso.

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