«Vagón-zak», ¡qué horrible abreviatura! Como todas las que inventan los verdugos. Con ella quieren decir que se trata de un vagón de presos, de
A medida que el transporte ferroviario fue implantándose en nuestro país, el traslado de presos adquirió nuevas formas. En el siglo pasado, hasta la década de los noventa los presos todavía eran trasladados a Siberia a pie o en coche de caballos. Pero en 1896 Lenin ya iba al destierro siberiano en un vagón ordinario de tercera clase (entre simples pasajeros) aunque, eso sí, se quejaba a gritos al revisor de que se estaba estrecho, de que aquello era insoportable. El cuadro de Yaroshenko
La historia del vagón es la siguiente: fue puesto en servicio durante el mandato de Stolypin, efectivamente, pero es que había sido construido en 1908 para los colonos que iban a poblar las regiones orientales del país, en un momento en que estaba desarrollándose un fuerte movimiento migratorio y escaseaba el material rodante. Este tipo de vagones era más bajo que un coche de pasajeros convencional, pero mucho más alto que uno de mercancías y disponía además de compartimientos auxiliares para guardar aves o enseres (los «semi-compartimientos» actuales, que sirven de calabozo), pero, como es natural, no tenía rejas ni en el interior ni en las ventanillas. Las rejas seguramente se deban a alguna mente inventiva que me inclino a creer sería bolchevique. Y a este vagón le pusieron «stolypin», como el ministro que retara en duelo a un diputado por haber dicho aquello de «la corbata de Stolypin».* Sin embargo, como quiera que ya había muerto, esta vez no pudo detener esa calumnia.
Realmente, no se puede acusar a las autoridades del Gulag de emplear el término «stolypin», porque ellos siempre han dicho «vagón-zak». Fuimos los
Pero dado que este vagón no se convirtió en el medio preferido de transporte hasta los años veinte y que se le dio una aplicación exclusiva y generalizada a principios de los treinta, cuando toda nuestra existencia se vio invadida por la uniformidad (tanto más que probablemente por entonces se construyeron muchos otros vagones como ésos), sería más justo llamarlos «stalin» y no «stolypin».