Iba siempre solo, solo está pensando que de nuevo irá, pero hoy Blimunda le dice, en tres años es la primera vez, Yo voy también, y él se sorprendió, Hay mucho que andar, te cansarás, Quiero conocer el camino por si alguna vez tengo que ir allá sin ti. Era una buena razón, aunque Baltasar no olvidara la probabilidad del lobo, Pase lo que pase, no irás nunca sola, los caminos son malos, el sitio es un desierto, aún lo recordarás, y no estás libre de que te ataque una alimaña, y Blimunda respondió, jamás hay que decir pase lo que pase, porque siempre pueden ocurrir primero cosas con las que no contábamos cuando dijimos pase lo que pase, Pues sí, te pareces a Manuel Milho hablando, Quién es ese Manuel Milho, Andaba conmigo en la obra, pero resolvió volverse a su tierra, dijo que prefería morir ahogado en una crecida del Tajo antes que quedar aplastado por una piedra de Mafra, porque al contrario de lo que se suele decir, la muerte no es toda igual, lo que es igual es estar muerto, y se iba para su tierra, donde las piedras son pequeñas y pocas y es dulce el agua.

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