Mientras eran dados los consejos, y se tocaba el clavicordio, ocurrió que João Elvas fue contratado como peón caminero, son azares a los que no siempre se puede escapar, va uno a la carrera, de un abrigo a otro, huyendo de la lluvia, y oye una voz, Alto, es un cuadrillero, se conoce en seguida por el tono, y tan supitaña fue la interpelación que ni le dio tiempo a João Elvas para fingirse viejo caduco, la autoridad incluso vaciló al ver más canas de las que esperaba, pero al fin prevaleció la agilidad de la carrera, quien es capaz de correr así, bien puede con la pala y el azadón. Cuando João Elvas, con otros atrapados, llegó al descampado donde el camino desaparecía entre charcos y lodazales, ya andaban por allá muchos hombres cargando tierra y piedras de los ribazos más secos, era un trabajo de negros sacar de allí y tirar aquí, otras veces abrían canales para que fluyeran las aguas, cada hombre era un fantasma de barro, un fantoche, un espantajo, en poco tiempo quedó João Elvas como los otros, mejor le hubiera sido quedarse en Lisboa, por más que uno se esfuerce, no puede volver a la infancia. Todo el día lo pasaron en dura faena, fue menguando la lluvia, y ésa fue la mejor ayuda, pues así ganaron las nivelaciones cierta consistencia, eso si no viene de noche otro temporal a deshacerlo todo. Doña María Ana durmió bien, bajo su alto edredón de plumas, que siempre lleva consigo, arrullada en su suave sueño por la lluvia que caía, pero, como no siempre las mismas causas producen los mismos efectos, depende de las personas, de las ocasiones, de los cuidados que uno lleva a la cama, le ocurrió a la princesa Doña María Bárbara que se le prolongaron hasta la madrugada los ecos de los chaparrones que caían del cielo, o serían las palabras inquietantes que oyó a su madre. De los que anduvieron trabajando por los caminos, unos durmieron bien, otros mal, depende del cansancio, que en cuanto a agasajo y alimento no se podían quejar, su majestad no había regateado abrigo y comida caliente, como estimación del mérito de los trabajadores.