Litvak levantó la vista de sus notas, y, como un eco, contestó: -Un par.
Kurtz preguntó a Charlie:
- ¿Y por qué te aburriste de ello?
Sin dejar de mirar a Charlie, Kurtz alargó la mano para coger la carpeta de Litvak.
Bajando la voz para producir más efecto, Charlie repuso: -Imperaba un ambiente muy brutal.
Mientras abría la carpeta, Kurtz dijo:
- Es natural.
- No me refiero al ambiente político. Me refiero a la sexualidad. Era demasiado para mí. Y no seas obtuso, Mart.
Kurtz se lamió el pulgar y volvió página. Se lamió el pulgar otra vez y volvió página de nuevo. Musitó algo, dirigiéndose a Litvak, quien le contestó con un par de palabras que no eran inglesas. Kurtz cerró la carpeta y la metió en la cartera.
En tono pensativo, Kurtz repitió:
- Un par de veces. Esto es todo. Luego comencé a aburrirme. ¿Quieres hacer alguna modificación a esta manifestación?
- ¿Y por qué he de querer?
- Un par de veces. ¿Es correcta esta respuesta?
- ¿Y por qué no ha de serlo?
- Un par de veces significa dos veces, ¿no?
Charlie tuvo la impresión de que la luz pendiente sobre ella parpadeaba, ¿o acaso era solamente su imaginación? Charlie se volvió hacia atrás. Joseph estaba inclinado sobre su mesa, bajo la luz de la lamparilla, tan ocupado que ni siquiera levantó la cabeza. Charlie volvió a su anterior posición y vio que Kurtz seguía esperando su respuesta. Charlie dijo:
- Dos o tres veces, ¿qué importa?
- ¿Cuatro veces? ¿Un par de veces significa también cuatro veces?
- ¡Vete a paseo!
- Bueno, a mi parecer es un problema lingüístico. «El año pasado visité a mi tía un par de veces.» Esto puede significar tres veces, incluso cuatro. Y me parece que cinco es ya el límite, ya que cinco viene a ser «media docena».
Kurtz siguió toqueteando los papeles y lentamente prosiguió:
- ¿Quieres cambiar un par de veces por media docena, Charlie? -Cuando digo un par de veces quiero decir un par de veces.
- ¿Dos?
- !Si, dos!
- Bueno, pues dos. «Sí, asistí a estas reuniones sólo dos veces; los otros quizá se entregaran a ejercicios belicosos, pero mis intereses eran únicamente sexuales, de recreo y de carácter social, amén.» Firmado, Charlie. ¿Quieres dar las fechas de estas dos visitas?
Charlie dio una fecha correspondiente al año anterior, poco después de que ella y Al se juntaran.
- ¿Y la otra fecha?
- La olvidé. ¿Tan importante es?
- La chica se ha olvidado.
La voz de Kurtz había adquirido una lentitud tal que parecía fuera a quedar detenida; a pesar de ello no había perdido su fuerza. A la mente de Charlie acudió la imagen de un animal desmañado que lentamente se acercara a ella, y este animal era la voz de Kurtz. Este volvió a hablar:
- ¿La segunda visita tuvo lugar inmediatamente después de la primera o medió cierto tiempo entre una y otra?
- No lo sé.
- La chica no lo sabe. En el primer fin de semana te dieron un cursillo de introducción apto sólo para novatos, ¿verdad?
- Así es.
- ¿Y cuál fue el tema del cursillo de introducción?
- Ya te lo he dicho. Sexualidad colectiva.
- ¿No hubo coloquio, ni conferencias, ni tareas de seminario?
- Hubo coloquio, ciertamente.
- ¿Sobre qué tema?
- Principios básicos.
- ¿De qué?
- De radicalismo. ¿De qué iba a ser si no?
- ¿Recuerdas quién dirigió los coloquios?
- Una lesbiana gorda nos habló de la liberación femenina. Y un escocés nos habló de Cuba. Al admiraba a este escocés.
- ¿Y en la segunda ocasión, esa ocasión cuya fecha has olvidado, la segunda y última ocasión, quién os habló?
Charlie no contestó. Kurtz le preguntó:
- ¿También lo has olvidado?
- ¡Sí!
- Es un poco raro, ¿no crees? ¿De modo que te acuerdas bien de la primera ocasión, del asunto de la sexualidad, de los temas de los coloquios y de las personas que los dirigieron, pero nada recuerdas de la segunda ocasión?
- Después de haberme pasado una noche entera contestando tus estúpidas preguntas, no, no me acuerdo.
Kurtz preguntó a Charlie:
- ¿Adónde vas? ¿Quieres ir al lavabo? Rachel, acompaña a Charlie al lavabo. Rose.
Charlie estaba de pie. Oyó pasos suaves que, procedentes de las sombras, se le acercaban. Charlie dijo:
- Me voy. En el ejercicio de mis opciones. No quiero saber nada de este asunto. Y me voy ahora.
- Ejercerás tus opciones en períodos específicos, y sólo cuando nosotros te lo ofrezcamos. Y si te has olvidado de las personas que os hablaron en este segundo seminario, espero que puedas decirme por lo menos el tema del cursillo.