Estaba empapado de pies a cabeza, con la mano hinchada y sangrante mal envuelta en su trapo que se habнa soltado y con una expresiуn de gran fatiga. Caminando con trancos enйrgicos, Monteith y el sargento Daniel Bailey, que cojeaba, se perdieron en la neblina en direcciуn a Tralee. їHabrнa llegado allн Robert Monteith sin ser capturado por los oficiales de la Royal Irish Constabulary? їHabнa conseguido contactar en Tralee con la gente del IRB (Irish Republican Brotherhood) o los Voluntarios? Nunca supo cuбndo y dуnde fue capturado el sargento Daniel Bailey. Su nombre jamбs se mencionу en los largos interrogatorios a que Roger fue sometido, primero en el Almirantazgo, por los jefes de los servicios de inteligencia britбnicos, y luego por Scotland Yard. La sъbita apariciуn de Daniel Bailey en el juicio por traiciуn como testigo de cargo del fiscal general dejу a Roger consternado. En su declaraciуn, llena de mentiras, Monteith no fue nombrado una sola vez. їSeguнa, pues, libre, o lo habнan matado? Roger pidiу a Dios que el capitбn estuviera ahora mismo sano y salvo, escondido en algъn rincуn de Irlanda. їO habrнa participado en el Alza miento de Semana Santa y perecido allн como tantos irlandees anуnimos luchando en esa aventura tan heroica como descabellada? Esto era lo mбs probable. Que hubiera estado en la Oficina de Correos de Dublнn, disparando, junto a su admirado Tom Clarke, hasta que una bala enemiga puso fin a su vida ejemplar.
Tambiйn habнa sido una aventura descabellada la suya. Creer que viniendo a Irlanda desde Alemania iba a poder atajar, йl solo, con argumentos pragmбticos y racionales, el Alzamiento de Semana Santa planeado tan secretamente por el Military Council de los Irish Volunteers —Tom Clarke, Sean McDermott, Patrick Pearse, Joseph Plunkett y alguno mбs— que ni siquiera el presidente de los Voluntarios Irlandeses, el profesor Eoin MacNeill, habнa sido informado del Alzamiento їno era otra fantasнa delirante? «La razуn no convence a los mнsticos ni a los mбrtires», pensу. Roger habнa sido participante y testigo de largas e intensas discusiones en el seno de los Irish Volunteers sobre su tesis de que la ъnica manera como una acciуn armada de los nacionalistas irlandeses contra el Imperio britбnico tendrнa йxito era si ella coincidнa con una ofensiva militar alemana que tuviera inmovilizado al grueso de su poderнo militar. Sobre esto, йl y el joven Plunkett discutieron muchas horas en Berlнn, sin ponerse de acuerdo. їEra porque los responsables del Consejo Militar nunca compartieron esa convicciуn suya que el IRB y los Voluntarios que prepararon la insurrecciуn le habнan ocultado sus planes hasta el ъltimo momento? Cuando, por fin, le llegу la informaciуn a Berlнn, Roger sabнa ya que el Almirantazgo alemбn habнa descartado una ofensiva naval contra Inglaterra. Cuando los alemanes accedieron a enviar armas a los insurrectos, йl se empeсу en ir en persona a Irlanda acompaсando el armamento, con la secreta intenciуn de persuadir a los dirigentes que sin una ofensiva militar alemana simultбnea el levantamiento serнa un sacrificio inъtil. En eso, no se habнa equivocado. Segъn todas las noticias que habнa podido recoger aquн y allб desde los dнas de su juicio, el Alzamiento fue un gesto heroico pero se saldу con la matanza de los mбs arrojados dirigentes del IRB y de los Voluntarios y la prisiуn de centenares de revolucionarios. La represiуn serнa ahora interminable. La independencia de Irlanda habнa retrocedido una vez mбs. ЎTriste, triste historia!